sábado, 1 de noviembre de 2014

Fondo de vida difuminado


Soy, más que todo aquello que he sido,
todo aquello que no he sido.
Soy, también, pensamientos que no tengo,
emociones que me faltan.

Echo raíces en terrenos yermos,
a sabiendas de que allí nada crece.
Porque mi vida consiste en ver
cómo se me escapa la vida,
puñado de arena entre las manos.

Manera tímida de vivir, ésta:
pensar la vida, soñar la vida,
querer vivirla
                    pero sólo de noche,
al soñar asomado a la ventana.
De día sólo quiero que llegue la noche
para querer vivir la vida
al soñar asomado a la ventana.

Nostalgia de todo lo no vivido,
nostalgia de todo lo que no viviré.
Las cosas apenas son
                                   y ya han desaparecido.
Tantas caras, tantos lugares,
fugaces, apenas entrevistos…
Cada día es una vieja estación abandonada
en la que el tren no para, tan sólo estas líneas
que escribo y que se van desvaneciendo:
retazos, jirones de ideas apenas evocadas.

Palabras escritas
sobre un fondo de vida difuminado.