jueves, 6 de noviembre de 2014

Nostalgias



En mi deambular por no sé qué avenidas del tiempo,
tropiezo con los restos de un contenedor volcado.
En el suelo, una muñeca desnuda y desastrada,
y yo no sé qué manos, qué manos chiquitas,
la habrán peinado y mimado.

Tantos trenes que no voy a coger
a ciudades que no visitaré…
Los viajeros de esos trenes,
los paseantes de esas calles,
son tan reales que existen de verdad;
para mí, sólo espectros de la imaginación.

Y saber que hoy me crucé contigo, desconocido,
y que te he visto por primera y última vez:
una mirada, apenas, que rozó mi vida,
estrella fugaz en la noche de mis días.

Duele, duele ver la vida pasar,
verla alejarse como un buque entre la niebla,
sentir la herida irreparable
de cada instante ido,
de esta vida tenue, endeble,
como notas escritas en papel de servilleta,
como estas notas escritas:
nostalgias habitando
mi consciencia de estar vivo.