domingo, 21 de diciembre de 2014

La espiral del absurdo



Eternos inexpertos de estar vivos, perpetuos aprendices
de un quehacer maquiavélico: vivir ignorando
que sabemos que ignoramos el sentido ninguno de la vida;
juego de palabras que no es ningún juego.
Juego es, precisamente, la vida, que fascina
por su ausencia de razones, que nos colma de vacío.

Sencillo mundo incomprensible, universo anónimo,
espiral del absurdo de todas las cosas; precipicio
de filósofos, metafísicos y otros exploradores del abismo;
irrealidad tan palpable, realidades insólitas de la realidad; 
substancia hecha de sueños, hecha de nada; 
poesía delirante, mundo:
¡si gritas tus versos, nadie los puede entender!