miércoles, 28 de enero de 2015

Vida en verso



Agotada ya la savia de mis ilusiones
y enmohecida mi fe por tanta promesa vana,
cuando hasta lo insólito se me ha hecho ya costumbre
y me congelo en el fuego frío de saberme solo,
y no consigo, en fin, desasirme de mi voluntad de morir,

me corto la mano que me sujeta a la vida
y, desnudo de razones, cojo lo que queda de mí
y lo arrojo a estas letras:
suicidio literario en forma de versos,
fragmentos de mí en que yo desaparezco;
porque, si no puedo vivir,
                                         escribo mi vida,
hecha de la belleza y la desolación de unas cuantas líneas.

Deshecho en palabras voy: cada poema, una vida,
y una vida más se habrá extinguido
                          al terminar de escribir este poema.