viernes, 29 de mayo de 2015

Vesánica mujer



                                                 A mi amiga Mae

Te conocí en la fiesta de existir
y me cautivó la inverosimilitud
de tu belleza exhausta.
Te invité a bailar
como quien invita a bailar a la muerte,
y aún no sé si eres ella.

Mujer de aristocracia en ruinas, 
de entrañas desoladas, de vida peregrina, 
tan en las antípodas de la sensatez, 
que conciertas tristeza ambulante con perenne sonrisa, 
que vas cruzando la vida con pasos de extraviada:
dibujas angustia en el rostro de quien te mira.

Mujer hecha de vértigo, 
de versos engendrados con locura, 
pura poesía del desequilibrio, lecho auténtico del delirio, 
enigma indescifrable que nadie osa comprender:
pareces ideada por la mano negligente
de un genio loco...