lunes, 9 de mayo de 2016

Amigo del alma



A mi amigo Gracián

Con lento pie has ido andando por mi vida,
tanto en las mañanas dichosas
como en las noches ofuscadas de días aciagos sin salida,
amparándome, con tu cariño, de lo que yo más temía.
Asidero para aferrarme, abrazo en el que resguardarme,
mano siempre tendida, en tu amistad
nunca conocí la traición: siempre estuvieron dispuestas
tus palabras consoladoras, profundamente amorosas.
Si acaso algún día faltaras – todos lo haremos -,
la tierra en que yazgas florecerá
con la grandeza y el esplendor con que,
en un altruismo sin motivos, eres Gracián, 
mi amigo fiel, mi amigo del alma.