viernes, 10 de febrero de 2017

Destino



Encerrados en el espacio impreciso que hay
entre el futuro que no existe
y el presente que huye en busca de lo pasado,
sin otra alternativa que condescender
a la frivolidad de tus caprichos,
vamos franqueando las trampas
en el desconcierto de tu laberinto sin salida,
a sabiendas de la imposibilidad de hurtarse a tu red,
de zafarnos de los hilos
con que nos juegas a marioneta
con tus manos siempre peligrosas (letales, a veces).
Nadie lleva tus riendas
y tú te diviertes maquiavélicamente:
somos las fichas del azar que te entretiene.
Nos señalas direcciones con tu brújula desnortada,
nos zarandeas con el ímpetu de tus arrebatos
y, en ocasiones, nos dejas yacer en el hastío.
Acabar contigo es quimera, porque abatirte
será abatirnos, y ése habrá sido también nuestro destino.