domingo, 28 de octubre de 2018

Silencios



El silencio del que sabe la verdad
            pero prefiere no enunciarla;
            el del que escucha
            para mejor decir después;
            el del que calla
            por mucho que por fuera esté hablando,
            porque calla para sí.

El silencio de los enamorados,
            que utilizan las palabras de la mirada,
            de las manos, de la sonrisa;
            el de un matrimonio consumido
            por los años de rutina;
            el de la ausencia
            de la persona que amas.

El silencio indebido
            cuando debía haber aplausos;
            el expectante;
            el del que no tiene nada que decir
            y por eso está callado;
            el del ignorante
            que no sabe la respuesta.

El silencio impuesto
            y lleno de rabia;
            el de las palabras nunca dichas;
            el del secreto inconfesable.

El silencio de la noche
            y el de una mañana de domingo;
            el de los lugares sagrados;
            el del fondo de los mares
            y el del alto de la montaña.

El silencio fúnebre del luto
            y el silencio bajo tierra de los muertos;
            el del lecho del enfermo;
            el que se sucede
            tras los gritos de la tragedia.

El silencio atávico del miedo,
el silencio del que padece en silencio,
el silencio de estar solo,
el silencio profundo de la meditación,
el del asceta, que rodea su silencio
de más silencio…

El silencio del que interioriza
 las palabras de estos versos…