jueves, 20 de agosto de 2015

Como barcos diminutos



Toda vida, ante la muerte, se apoca
hasta enseñar su microscópica dimensión real,
pues debajo del sombrero más vanidoso,
peripuesto y adornado de flores,
se esconde el pelado cráneo cadavérico
que nos recuerda la nadería que somos.

Sin embargo, cuanto más conscientes 
nos hacemos de nuestra condición mortal,
con mayor clarividencia advertimos
que ahora estamos vivos, respirando este milagro;
que somos poco, sí, pero que precisamente por ello
hemos de intentar sentir y vivir lo poco que somos, 
como barcos diminutos que navegan hacia el fin
libres ya de toda carga.

sábado, 8 de agosto de 2015

Tu salvación diaria



Piensas en el poema que te gustaría escribir
y, en realidad, no sabes lo que piensas;
pues el verdadero poema, el que te gustaría escribir,
tan hondo está en tu pensamiento
que no acabará nunca de salir del fondo.

Sin embargo, cada mañana sales a buscarlo
con igual tesón, con el mismo empeño, 
como si tu salvación diaria consistiera precisamente en eso:
en salir cada mañana a buscarlo
a sabiendas de que nunca podrás encontrarlo.