martes, 31 de marzo de 2020

Doble filo



La ventana es una abertura
de doble filo
a la que te asomas
para ver la vida
y a la que puedes asomarte,
sacando un poco más el cuerpo,
para ver la muerte.
 
 

martes, 24 de marzo de 2020

De pronto



El niño que no mira, tiene los ojos tapados con las manos. Cuenta hasta tres y nadie se ha movido. Vuelve a taparse los ojos y cuenta hasta tres más deprisa, pero nadie se ha movido. Sin embargo, el niño que no mira, cuando mira, ve a los otros niños cada vez más cerca, una y otra vez, hasta que ya casi los tiene encima. 
Ray Loriga.

De pronto,
un cierto frío
nos recuerda
una ausencia
y hay un incendio
en el paisaje
que vuelve ceniza
la luz. Ya
se oye el aullido
de los lobos.
 
 

martes, 17 de marzo de 2020

Esta hermosa ignorancia



A mi amiga Mae.

El grado cero de la existencia.
Iñaki Uriarte.

Como las olas rompen
sin hacerse preguntas, así también tú
dejas de pensar, abandonando
tu conciencia al rumor del mar,
al soplo de su brisa acariciante,
a los destellos del sol que en su superficie,
igual que el oro, brillan en tu alma,
purificándola, dejándola limpia, libre, serena.
 

 

martes, 10 de marzo de 2020

De regreso



En la escuela del fracaso
se aprende más que en ningún sitio,
pero nada como una playa
para poner fin a tanto naufragio.
Por eso la paz que se siente
cuando la luz de cada día
emprende su camino de regreso
y la tarde se consume
avanzando hacia el sueño.
Buscas entonces la sombra
como una invitación sin consignas
donde empezar a soltar amarras,
a deshacer nudos. Y llega,
bajo el cansancio acunado por el silencio, 
la noche balsámica y redentora
dándote consuelo y reposo
como al anciano que de nuevo lo lleva
a la casa de su infancia.
 

 

martes, 3 de marzo de 2020

La terrible belleza



El único argumento inapelable para la desesperación es sabernos solos en el interior del monstruo infinito del universo, de igual manera en que el único argumento convincente para el consuelo es nuestra capacidad para transformar al monstruo en una obra maestra de deslumbrante belleza.
Rafael Argullol.

Del miedo de un hombre solo
ante la inmensidad del universo
nace uno de esos momentos
en los que el cielo se rasga,
igual que al parpadear un relámpago,
y todo por un instante se ilumina:
es la belleza del poema
como metáfora deslumbrante
de la inconmensurable belleza del universo,
que nos parecería terrorífico
si, al cabo, no nos pareciera también maravilloso.
 
 

martes, 25 de febrero de 2020

Otro paso



Estos días
los otros
este amor desgarrado por el mundo
esta diaria constante despedida.
Idea Vilariño.

Pasea por playas
tan tristes como el hombre,
con el cansancio
de las ganas de vivir:
un paso más
y otro paso que se pierde,
que ya menos,
que ya nunca,
hasta que el sol se derrumbe
sobre el último horizonte.
 
 

martes, 18 de febrero de 2020

No habrás vivido



Como si hubieras perdido una batalla
en la que nunca estuviste,
de pronto, jamás
te habrás enamorado,
nada fue tuyo, 
ni siquiera exististe.
Igual que un eco resonando en el vacío,
algún día no habrás vivido:
no eres más que ese recuerdo,
es decir, un camino que no conduce
a ningún sitio, salvo al olvido.
 
 

martes, 11 de febrero de 2020

Por el bosque



A mi amiga María Mayorga.

Quiero por un instante
olvidar mi pena
como la yerba
cubre el empedrado
sólo en primavera.
Takuboku.

Ir a pasear,
como un río que transcurre
entre orillas olvidadas,
por el bosque
y sus espacios sin distancias,
donde las penas
se vuelven pájaros
que recitan, en su idioma,
el alivio de una tregua.
 

 

martes, 4 de febrero de 2020

Al azar del viento



Todas las palabras
del diccionario
que el viento
cada día dispersa,
al azar se juntan
formando poemas.
 
 

martes, 28 de enero de 2020

En el filo de una navaja



Duele
como si te murieras.
Estás vivo.
Horacio Fernández.

Todo está pasando en este instante:
detrás de los ojos del verano,
nos duele ya el invierno como una canción rota
por un silencio anticipado. ¿Por qué será
que cuanto más felices somos más tristes estamos?
Quizá porque, como escribió Manuel Vicent,
en los valles de extremada dulzura
se han celebrado siempre las batallas más cruentas.
Igual que la luz y la sombra bailan
en el filo de una navaja, así esta guerra ininterrumpida
entre el deseo y la realidad, el sueño y la conciencia,
esta mezcla de terror y alegría de vivir
o la sensación de encontrarnos en la cima del amor
y justo al borde de la destrucción.
 

 

martes, 21 de enero de 2020

La oscura realidad



¡Tantos de nosotros nos hemos convertido otra vez en niños! No es que lo hayamos buscado, ya me entiendes, ni que seamos conscientes de ello. Pero cuando la fe desaparece, cuando comprendes que ni siquiera te queda la esperanza de recuperar la esperanza, entonces tiendes a llenar los espacios vacíos con sueños, pequeñas fantasías y cuentos infantiles que te ayuden a sobrevivir.
El país de las últimas cosas; Paul Auster.

Cada tarde,
cuando el sol incendia el cielo
en un último gesto de despedida,
te duermes dentro de ti,
te sumerges en tus espejismos y fantasías.
Te gustaría que de ese sueño
no pudieras despertar;
por eso, lo peor de las noches
es cuando amanece,
cuando has de volver a la vida
y, bajo la esplendorosa luz del nuevo día, 
brilla la oscura realidad:
es como darte cuenta,
en medio del beso exquisito,
de que los labios que besabas no existían.
 
 

martes, 14 de enero de 2020

Nebulosa



Van pasando las noches
que ponen fin a tantos días,
hasta que se fundan en una sola,
sola noche, mucho más tenebrosa
que las otras. Comenzará entonces
el alto silencio,
la amplia negrura,
el sueño sin despertar.
Todo lo pensado,
todo lo sentido,
soñado,
vivido
será empujado al centro mismo
del vórtice que hay en el vacío,
a la oscura nebulosa de la inexistencia,
a la imposible ausencia de mundo
que es la nada.
 
 

miércoles, 1 de enero de 2020

Sin nosotros



En cuanto será tarde,
temprano.
César Vallejo.

Ese punto en el que el pasado
ya no nos dice nada de nosotros
y podemos seguir adelante,
sin nosotros mismos,
como quien alcanza a la vez
la inmortalidad y la muerte.
Entonces, la niebla se levanta
y el universo se vuelve transparente,
como al comienzo; como al principio,
encontrarnos enteramente repletos y vacíos:
nombres escritos en el agua,
huellas de un pájaro en el aire.