martes, 22 de marzo de 2016

Habrá un día



Habrá un día en el que ya no pueda volver
a este lugar tan mío,
a esta playa de mi infancia
tan cantada en mis poemas
y a la que aún regreso en cuanto puedo.
Aquí seguirá su luz, como siempre,
aunque yo habite entonces las tinieblas.
No me echará de menos, sin embargo,
porque serán otros los que en su arena
rían, amen y sueñen
como yo lo he hecho desde antaño.
Mis huellas serán apenas recuerdos
que las olas se encargarán de borrar.